capitulo 3

                                 El sendero de la verdad


Cuando el caballero despertó se sentía avergonzado por haber llorado tanto, Merlín le dice que no se preocupe que es el primer paso para liberarse de esa armadura, también le dijo que era hora de que se fuera, se molesto pues estaba empezando a disfrutar estando con Merlín y los animales.
Merlín le recordó su propósito: liberarse de la armadura, Merlín lo condujo al mismo sendero por que el que había llegado el cual lo llevaría ala deshonestidad, la avaricia, el odio, los celos, el miedo y la ignorancia, pero le enseño otro sendero que era el de la verdad que se vuelve más empinado  a medida que se acerca a la cima de una lejana montaña.
 
La única manera de quitarse la armadura era, seguir el sendero de la verdad, aunque pueda morir intentando trepar la empinada montaña, el camino era muy estrecho para que el caballo pueda pasar. Merlín dijo ardilla te acompañara, rebeca escucho la conversación y dijo que ella también iría, dijo que ella conocía el camino , la actitud de los animales le dio el coraje que necesitaba. 

El mago le dio una llave dorada, dijo esta llave abrirá las puertas de los tres castillos que bloquearan tu camino. El primer castillo de llama silencio, el segundo conocimiento y el tercero voluntad y osadía, cuando entres en ellos la única manera de encontrar la salida es cumpliendo con lo que vas a aprender.

Merlín desapareció, partieron con ardilla al frente y, detrás el caballero con Rebeca en su hombro, después de unas horas el caballero se derrumbo exhausto y quedo dormido. Al otro día el caballero de dio de cuenta de que podía ver más, una a0prtye de su visera se había roto y se había caído.

La pena que había sentido era tan profunda que su armadura no había podido protegerle, se levanto rápido y siguió con el recorrido, en la próxima subida esta el primer castillo.

No creo que todo esto tenga nada que ver con ser listo —dijo Rebeca—. Los animales aceptan, los humanos esperan. Nunca oiréis a un conejo decir: «Espero que el sol salga esta mañana para poder ir al lago a jugar». Si el sol no sale, no le estropeará el día al conejo. Es feliz siendo un conejo. El caballero pensó en esto. No recordaba a ninguna persona que fuera feliz simplemente por ser una persona.

Abrió la puerta del castillo y Rebeca y la ardilla le dijeron no iremos contigo, estaba dudando en si entrar o no entrar, los animales se alejaron y le dijeron nos vemos en el otro lado.


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